lunes, 30 de marzo de 2020

MINGLANILLA


Habría que mirar con inquietud que 4 de cada 10 vecinos de nuestro pueblo que han decidido hacernos llegar su impresión a través de la encuesta de minglanillaweb sobre lo que han observado del cumplimiento del confinamiento obligatorio (y obligado) que todos debemos seguir, opinen que nuestros convecinos no lo cumplan convenientemente. Por supuesto que la muestra no es representativa y carece de rigor en la metodología…pero ahí está. cuatro de cada diez lo piensa y eso debe ser por algo.

Seguir las normas no ha sido ciertamente nuestra mejor virtud colectiva pero en este caso no puede comprenderse, más sabiendo también la solidaridad que demostramos en los casos importantes y buena muestra son las palabras de agradecimiento de nuestro Alcalde a la colaboración de los ciudadanos de Minglanilla en esta crisis desinfectando, ayudando, aportando maquinaria y trabajo personal.

En un pueblo como el nuestro es mejor no empezar a contabilizar infectados. No nos conviene. No le conviene a ninguno, pero a los pequeños aún menos. Un solo caso se convertiría en pocos días en un porcentaje de afectados de proporciones importantes. Coincidimos en todos los sitios y conocemos a todo el mundo con los que podemos hablar y contactar de alguna forma.

La infraestructura sanitaria en nuestra región y provincia ya es bastante limitada. El hospital de Cuenca y sobre todo el de Albacete ya están al borde de la saturación y sin duda una infección amplia entre nosotros, que estamos tan interrelacionados por los orígenes familares no podría tener la atención que este gravísimo virus requiere de la sanidad pública. Pensemos que además de los atendidos por el Covid 19 la sanidad pública debe atender todas las demás urgencias y casos importantes ordinarios que se pueden presentar.

Casos hay de pueblecitos en España e Italia con identidad similar a la nuestra que lo pueden corroborar.

Pensar que estamos exentos por el hecho de estar insertos en una pequeña comunidad es un querer engañarnos. Un funeral fue el foco en Haro y un acto religioso lo fue en Torrejón. Una negligencia como reunirnos un grupo de amigos al amparo de esta costumbre tan nuestra puede llevar a la muerte a vecinos nuestros.

Si no nos quedamos REALMENTE en casa aislados por civismo, hagámoslo por solidaridad o, en último término por el egoísmo de no formar parte de esta macabra lotería que vemos cada mañana.
Esperemos que seamos capaces de reaccionar cuando aún estamos a tiempo.

martes, 24 de marzo de 2020

APROVECHANDO QUE EL PISUERGA PASA POR VALLADOLID


Por supuesto que cada uno de nosotros tenemos una opinión con respecto a la gestión de esta gravísima crisis sanitaria, pero precisamente esa extrema gravedad que supone una amenaza global de película de terror que en este caso por desgracia está basada en un hecho cruelmente real, necesita de nuestra capacidad de remar en la misma dirección, y esa dirección tanto sea más o menos acertada  indudablemente la tienen que liderar nuestras autoridades. Lo contrario sería un completo desconcierto.


El Presidente de Cataluña, con reconocida animadversión con todo lo que signifique estado español – debe estar preocupado con la pérdida de protagonismo de los valores que desea imponer aunque sea a costa del coronavirus y está intentando estos días de lanzar mensajes insolidarios en esta crisis, o precisamente aprovechándola, así que torpemente intenta lanzar el “hashtag” “#conlarepublicalopararíamosantes” o “#Españanoscontamina”como en su tiempo les funcionó el ya sin embargo obsoleto de “#Españanosroba”.

Por supuesto que ciertos científicos afines al Presidente pueden estar en el  convencimiento de la necesidad de paralización de toda actividad productiva o de cerrar las fronteras de la comunidad, pero no es menos cierto que científicos y expertos del gobierno, para bien o para mal, no se inclinan aún por esa opción que supondría de hecho la quiebra técnica del Estado. La quiebra que seguramente a Torra le serviría después para reivindicar la república catalana.

Queda por ver en qué resultará este amargo episodio nacional, pero de momento está poniendo de relieve los servicios que deben ser esenciales en el futuro y por tanto los que deberán dejar de considerarse como esenciales, los valores que deben primar, la solidaridad entre el pueblo y la unión en la identidad de una nación que lucha unida y con mando único. Todo lo contrario a los intereses del independentismo.

Y todo a pesar de que el Pisuerga continúe pasando por Valladolid, lo cual es una excelente noticia

viernes, 20 de marzo de 2020

UN VIRUS VIRAL


Estos días hay al menos dos virus que estamos todos (o muchos) haciendo viral. Uno ya lo empezamos a conocer ampliamente por desgracia y lo hacemos a fuerza de no tomar precauciones de aislamiento social suficientes. El segundo son los bulos que inconscientemente hacemos virales con nuestras redes sociales. Algunos son bromas que pueden ayudarnos a sobrellevar esta incómoda situación de encierro y a poner algo de humor en la adversidad, pero otras pueden hacer mucho daño.

Podemos pensar que algunos bulos persiguen alertar de situaciones alarmantes y pueden tener la buena intención de servicio, sin embargo finalmente derivan en desinformación. Deberían haberlo contrastado antes de lanzarlo o no dejarse llevar por las emociones. Otros quizá persiguen objetivos oscuros como aprovecharse del pánico para obtener réditos: descréditos de personas o entidades, campañas para movilizar masas en una determinada opinión (política, económica…), vídeos para obtener beneficios publicitarios… Cuando consiguen que todos duden de todo, se consigue poder influir más en la opinión. En todo caso nosotros una vez más somos los encargados de facilitarlo reenviándolos por las redes sin haber hecho las comprobaciones mínimas de credibilidad. 

Necesitamos “no caernos de la higuera”. Cerciorarnos de la veracidad recurriendo a consultar en diferentes diarios o remitirse a fuentes oficiales antes de difundir es muy conveniente.

En varios países están surgiendo medios periodísticos de investigación que se ocupan de comprobar la veracidad de lo que se difunde. En España Maldita.es nos pondrá en la certeza o no de lo que leemos y nos lo demuestra. Así, en Valencia no van a fumigar desde el aire para desinfectar el coronavirus, Sanidad no ha mentido en sus informaciones sobre la incidencia, el audio de la médico que presentaba una situación apocalíptica y pedía suprimir medidas no tenía base,… en fin 216 mentiras, alertas falsas, y desinformaciones sobre coronavirus a 20 de Marzo…y seguiremos recibiéndolas. ¿Las difundiremos? No nos caigamos de la higuera.

jueves, 19 de marzo de 2020

STOP Y CORONAVIRUS


Dicen los expertos que la peligrosidad de no detenernos en un stop con visibilidad no es tanto el poder colisionar con otro coche, que todos sabemos que es posible, como el poder acostumbrarnos a esta actuación y automatizarla. Porque a fuerza de costumbre tampoco lo llegaremos a hacer en algunos stop sin visibilidad. Y aquí sí que tenemos peligro de colisión fatal. El ser humano es un ser de costumbres, debemos cuidar las buenas y eliminar las nocivas. Debemos ser ejemplo de los menores que aprenden de nuestros actos.

Quizá algunos puedan pensar que en las calles desiertas es fácil desahogar siquiera brevemente el encierro que se revela prolongado. El no encontrarte con nadie “disminuye el peligro de contagio”. En pueblos como el nuestro que está como todos “en medio del campo” es fácil hacerlo en caminos intransitados. Y sin embargo es muy peligroso. Como en el caso del stop, el peligro está en la costumbre que puede hacernos llegar a olvidar por qué estamos confinados en casa. El no encontrarte con nadie puede llegar a ser con “casi nadie”, con “algunos”, con “varios”… En la actual crisis, China nos ha demostrado que es posible llegar a superar este gravísimo problema con disciplina férrea.
Ahora toca quedarnos en casa y nada va a justificar el incumplimiento.

miércoles, 18 de marzo de 2020

CORONAVIRUS Y CIVISMO


La gravísima crisis sanitaria que afrontamos a nivel mundial también afecta a nuestra pequeña comunidad.

Se está poniendo en evidencia la interrelación entre ciudadanos del mundo. Ya nada frena una infección por muy remoto que haya sido su origen. También es evidente lo esencial que se ha revelado la actuación conjunta de los dirigentes y ciudadanos. Ninguna comunidad por muy pequeña que sea deja de tener importancia en la resolución de la crisis. Sin la actuación de todos sabemos que no sería posible la resolución de esta gravísima crisis. Un solo ciudadano infectado en una pequeña localidad extiende la infección  tan rápido como la pólvora.

Nuestro Ayuntamiento, como las autoridades nacionales y autonómicas, nos está dando indicaciones precisas y los minglanilleros estamos obligados a cumplirlas a rajatabla. Ninguno de nosotros puede ser causa de ampliar la infección. Los ancianos tienen necesidad imperiosa y los jóvenes tienen también necesidad de no ser transmisores. Tampoco ellos están exentos de peligro.

La crisis económica va a ser monumental y todos lo notaremos y todos vamos a tener que arrimar el hombro.

Hace poco, nuestro Alcalde informaba de actos incívicos con las instalaciones municipales de las que todos nos beneficiamos. Destrozos que menosprecian el esfuerzo de crear estos servicios, mantenerlos y reponerlos. No ha sido desgraciadamente la única vez que ha sucedido.

Nuestro pueblo no puede permitirse la agresión a la ciudadanía de estos vecinos incívicos. Ellos, los que sufren en silencio estos actos, callándose a pesar de saberlos, todos los demás que los sufrimos no vamos a tener recursos para solventarlos. No los permitamos.

Creo firmemente que sí será la última. Este virus nos va a hacer que todos nos replanteemos nuestra vida. Lo verdaderamente importante va a aflorar en los adultos y en los jóvenes. Ya lo está haciendo. Nos quedamos en casa por nosotros y por los demás, ciudadanos asiáticos nos regalan mascarillas y equipos de reanimación, la gente se ofrece a ayudar. Ya lejos de los que acapararon material quizá para obtener beneficio.  El civismo se va a incrementar. Ninguno de nosotros ya va a consentir ni admitir los actos incívicos e insolidarios. Esta crisis nos va a hacer mejores. Nuestra  sociedad va a crecer en los valores comunes a todo ser humano, independientemente del lugar de nacimiento, edad y opinión.
Que así sea.