Una vez finalizadas nuestras fiestas al Stmo. Cristo de La Salud 2026, leo en facebook ( https://www.facebook.com/cosasdechloe ) una publicación donde se pone de relieve el excesivo culto al ruido que ha marcado cada día de las celebraciones. Ruido y humo que tenemos que inhalar como el humo que hemos inhalado injustamente durante muchos años en los lugares públicos antes de la ley que restringe el tabaco, y que puede ser aceptado por muchos pero que es sufrido por otros muchos y muchas veces en silencio, sin rechistar. No se trata de establecer la cantidad de gente que acepta y que sufre. Con pocos que fueran sería suficiente. Pero seguramente no serán tan pocos. Efectivamente, estoy totalmente de acuerdo con lo dicho en el post de Clhoe. Es muy sencillo de entender: vive pero deja vivir. Nuestra fiesta es participada intensamente por los minglanilleros y por nuestros visitantes. En pocos lugares he visto tanta devoción y las salidas y entradas del Cristo a su bonita ermita y ...
No hace tanto, cuando fui a cumplir con la obligación anual de revisar mi viejo vehículo en la ITV para poder seguir circulando, casi quedo en ridículo cuando el técnico me pidió que tocara el pito (claxon) pues dudé por unos interminables segundos dónde se encontraba el pulsador. De hecho, pudieron pasar uno o dos años después de que adquiriera el coche sin que supiera dónde estaba el dispositivo, si en la palanca del volante, como mi coche anterior o, como así era, en el mismo volante. Y es que utilizo en poquísimas ocasiones este para el técnico importante elemento de seguridad aunque no tanto para mí. Esto contrasta con el pito fácil de muchísimos conductores de ambos sexos, pero sobre todo varones a los que muy a menudo se le va la mano sola al claxon (pito) con cualquier excusa. Veo conductores que pitan cuando van a rebasar un cruce sin visibilidad o a doblar una esquina. Como ya tocaron el pito pueden pasar a velocidad inadecuada por el lugar sin molestarse en mirar...